declaraciones complementaria y rectificativa

Declaraciones complementaria y rectificativa

Cuando es necesario corregir un error cometido al realizar la declaración del IRPF, hacemos uso de las denominadas declaraciones complementaria y rectificativa.

La declaración del IRPF no tiene por qué ser una gestión sencilla y todos podemos cometer errores u omisiones a la hora de realizarla. Si esto pasa, debes corregir los datos presentados a través de una nueva declaración. Como explicábamos, aquí es donde entran en juego las declaraciones complementaria y rectificativa.

Cuidado, ambas son dos declaraciones diferentes con usos distintos. ¿En qué se diferencian fundamentalmente? En la institución a la que irán dirigidas. Presentaremos una u otra en función de cual sea la parte perjudicada por nuestro error, Hacienda o el contribuyente.

Así, si en la declaración errónea has dejado de incluir ingresos o has metido gastos que no te corresponden y esto hace que pagues menos de lo que te correspondería, hay que presentar una declaración complementaria. Si, por el contrario, el error te perjudica a ti, haciendo que pagues más o que te devuelvan menos, la declaración debe corregirse a través de una rectificativa. A continuación, desarrollamos ambos conceptos.

¿Quieres saber más?: ¿Rendimientos del trabajo o de actividades económicas?

La declaración complementaria

Tal y como comentábamos anteriormente, una declaración complementaria permite al contribuyente regularizar su situación tributaria en caso de errores o faltas en su declaración del IRPF. Esto, siempre que estos errores hayan supuesto un perjuicio para la administración.

En muchos casos, el origen de una complementaria será la omisión de algunos ingresos. Si bien, puede darse la percepción de atrasos correspondientes a periodos fiscales anteriores. En ambos casos la situación puede solventarse mediante una declaración complementaria.

Así mismo, se empleará este procedimiento cuando se hayan aplicado deducciones o exenciones a las que no se tiene derecho. O, por ejemplo, también puede utilizarse para incorporar información clave para que la administración tributaria supervise la declaración de impuestos.

En todo caso, nos encontramos ante una declaración de carácter informativo en la que no se produciría corrección en la liquidación.

Además, una declaración complementaria tiene que cumplir tres características fundamentales que citamos a continuación:

  • Siempre que se realiza una declaración complementaria debe existir necesariamente una autoliquidación anterior a la que complementa.
  • Debe figurar expresamente que se trata de una declaración complementaria, así como la obligación tributaria y el periodo de cumplimiento. La declaración complementaria contendrá tanto los datos modificados como los consignados en la declaración original.
  • Si la declaración complementaria se realiza a propósito de una devolución improcedente, el contribuyente ha de hacer su ingreso junto con la cuota resultante de la declaración complementaria.

La declaración rectificativa

Por otro lado, la declaración rectificativa la llevaremos a cabo en los casos en los que el perjudicado por los errores sea el contribuyente. En realidad, aunque la llamamos comúnmente declaración, se trata de un procedimiento tributario.

Este procedimiento permitirá rectificar y regularizar la declaración de impuestos del contribuyente. La administración contará con un plazo de seis meses para revisar los datos y dar una resolución, aunque este tiempo puede extenderse.

Hacienda solo atenderá un procedimiento de rectificación una vez. Es decir, no tendrá en cuenta solicitudes de rectificación mientras haya un procedimiento ya abierto o cuando ya haya dado su resolución y no existan hechos posteriores diferentes a los ya revisados.

En general, abriremos un procedimiento de rectificación cuando se produzcan los siguientes errores en la declaración:

  • El contribuyente ha realizado un ingreso mayor al que le corresponde.
  • La devolución es inferior a la que corresponde.
  • La compensación resultante es inferior a la debida.
  • Se ha realizado un pago duplicado.
  • Se ha llevado a cabo un pago de deuda ya prescrita.

Corregir el IRPF: Declaraciones complementaria y rectificativa

La declaración de impuestos es un momento de gran importancia. En la medida de lo posible trataremos de evitar errores en la declaración del IRPF, aunque nunca estamos completamente a salvo de equivocaciones. En todo caso, ahora ya sabes que a través de las declaraciones complementaria y rectificativa es sencillo corregirlos.

Ahora bien, cometer un error nos acarreará, en el mejor de los casos, retrasos, gastos adicionales y gestiones adicionales. Por lo que, si hay dudas, siempre es preferible acudir a un experto que, haciendo uso de su experiencia y profesionalidad, podrá ahorrarnos más de un dolor de cabeza.

¿Quieres hablar con un profesional?: Te escuchamos: profesionales de TeGestionamos

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *