Indemnización por despido

¿Cómo se calcula la indemnización por despido?

La indemnización por despido es un concepto que varía según una serie de factores y que puede afectar de forma distinta a cada trabajador.

De este modo, aspectos como la antigüedad del trabajador en la empresa, la fecha de inicio del contrato, el salario bruto anual que recibe o el tipo de despido que se ha efectuado, condicionan la indemnización que se percibirá.

En cuanto a los tipos de despido que existen es importante tener en cuenta que, actualmente, solo se tiene derecho a recibir una indemnización si el despido ha sido improcedente o por causas objetivas. Si el despido fuera procedente, la persona no recibiría indemnización de ningún tipo.

Si quieres saber más sobre las características y diferencias entre los distintos tipos de despidos, te recomendamos leer: ¿Qué tipos de despidos existen en España?

A continuación, desarrollamos el concepto de indemnización por despido, sus diferentes características y el modo de calcularlo.

¿Qué indemnización por despido corresponde en cada caso?

Como mencionaba anteriormente, dependiendo del tipo de despido, la indemnización que corresponde puede variar. Los casos más comunes son los que corresponden a un despido por causas objetivas y a un despido improcedente, aunque pueden darse otros supuestos. En todo caso, recuerda que ante un despido procedente, no corresponderá una indemnización.

Ante un despido por causas objetivas

La indemnización será de 20 días por año trabajado, con un tope máximo de 12 mensualidades. El límite de 12 mensualidades quiere decir que la indemnización nunca podrá superar el resultado de multiplicar el salario mensual por 12.

En este supuesto, el empresario deberá pagar la indemnización al trabajador en el mismo momento en que entregue la carta de despido. 

Ante un despido improcedente

En este supuesto, dadas las características del despido, el empresario tiene la posibilidad de elegir entre readmitir al trabajador o pagarle una indemnización. Si optara por pagar la indemnización, esta será de 33 días por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades; como ocurría con el despido objetivo, la indemnización nunca podrá superar el resultado de multiplicar el salario mensual por 24.

En todo caso, estas normas solamente son aplicables a los trabajadores cuyos contratos laborales fuesen posteriores al 12 de febrero de 2012.  Los trabajadores con contratos celebrados con anterioridad a esta fecha optan a una indemnización diferente que habitualmente es denominada la indemnización mixta.

La indemnización mixta se calcula atendiendo a dos tramos diferentes según el número de días que la persona trabajó en cada uno de ellos:

  • Todos los días que la persona trabajó antes del 12 de febrero de 2012 se corresponden con una indemnización de 45 días de salario por año trabajado, con un máximo de 42 mensualidades.
  • Por otro lado, los días que la persona trabajó después del 12 de febrero de 2012 se corresponden con una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con el límite de 24 mensualidades.

La reclamación en un despido laboral

En todo caso, el despido debe haberse realizado formalmente, es decir, cumpliendo determinados requisitos. Sobre todo, en lo referido a la comunicación.

El despido debe comunicarse por escrito al trabajador, y en el documento constarán todos los datos referentes al mismo. Por otro lado, el empresario debe que asegurarse de que el empleado que va a despedir recibe dicha comunicación.

Si el trabajador no estuviese de acuerdo con las causas del despido, tiene 20 días hábiles para reclamar, contados desde la fecha en que el despido comienza a tener efectos. En estos supuestos, para evitar problemas de mayor envergadura (como llegar a juicio), es bueno intentar solucionar la disputa a través de la celebración entre trabajador despedido y empresario de un acto de conciliación.

Si no se llegara a ningún acuerdo, el trabajador podrá reclamar judicialmente. En estos casos, la asistencia de un abogado experto en Derecho laboral será de carácter imprescindible.

¿Qué  ocurre si mi contrato es de prueba y no me renuevan?

Los contratos a prueba, bastante frecuentes a día de hoy, no generan la obligación de indemnización. En estos casos, en realidad, no estaríamos hablando de un despido por parte del empresario sino de la finalización del contrato.

Dónde puedo encontrar ayuda para calcular la indemnización

El concepto de indemnización por despido de un trabajador requiere de una serie de conocimientos en leyes que en ocasiones pueden resultar complejos. Para poder calcular de forma correcta la cantidad correspondiente, a día de hoy es posible encontrar ayuda en calculadoras web.

En concreto, el CGPJ pone a disposición de los miembros de la carrera judicial, abogacía, graduados/as sociales, procuradores/as, sindicatos, trabajadores/as, empresas, letrados/as de las Administraciones Públicas y ciudadanía en general una herramienta informática para facilitar el cálculo del importe de las indemnizaciones por extinción del contrato de trabajo, proporcionando seguridad jurídica.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *